El hallazgo se produjo cuando el laboratorio buscaba formas de utilizar mejor la tecnología Xerox en otras áreas fuera de la impresión. Y sonó la flauta. Al introducir presión en los materiales se dieron cuenta que podían conseguir un material de plata muy fino, algo que en la electrónica es sinónimo de buenos resultados. Esta película tiene apenas 50 micras de anchura y 20 de densidad. Con ese material es posible crear pequeñas cuadrículas que absorben energía y la convierten en electricidad y ese escaso grosor supone que es posible situar más células en la misma superficie y, a la postre, lograr mayor potencia.

“Podemos construir un centro de producción de 100 megawatios”, afirma Scott Elrod, director del laboratorio. “Y el coste de producción de esta tecnología es muy similar a la impresión de placas convencionales”, sentencia.

El nuevo sistema ya está en fase piloto y lo está probando un fabricante de placas solares del que no ha trascendido su identidad. No obstante, el papel de PARC no se reduce a esto y esta misma tecnología se está probando en baterías de iones de litio que se sitúan en el corazón xeroxde los automóviles eléctricos y otras herramientas, incluso ordenadores portátiles.

Las baterías generan electricidad mediante el flujo de electrones que se establece entre el cátodo y el ánodo. Los expertos hasta ahora trabajaban en pequeñas incisiones en el cátodo que permitían a los iones penetrar más profundamente, lo que aumentaba la densidad de la batería. Como consecuencia, los coches eléctricos podrían aumentar su velocidad en torno a un 20 %, según los especialistas.

Esta batería está todavía en fase de investigación, pero la compañía espera que muy pronto comience su producción, en primer lugar, para dotar a los futuros coches eléctricos con baterías de mayor potencia.