Para conseguir tan asombroso resultado, el equipo midió el tiempo para una pulsación de luz a través de una cámara de cesio de 60 milímetros. La pulsación de luz viajó a través del cesio 310 veces más rápido que si lo hiciera en el vacío. Este fenómeno tan inusual es el resultado de una dispersión anómala. El efecto es creado por cesio, que modifica las ondas de luz. Dentro de la cámara de cesio, la longitud de onda corta se transforma en una longitud de onda larga, y viceversa. El experimento puede ser explicado usando teorías físicas relacionadas con la relatividad. De hecho, el experimento fue diseñado en base a unos cálculos usando teorías físicas, aunque finalmente sirvió para demostrar la idea equivocada, formulada por Albert Einstein, de que nada viaja más rápido que la luz.

Esta suposición solamente se aplica para objetos con masa pero como la luz carece de masa, no está limitada por la velocidad en el vacío.