YouTube es un medio excelente para informar a otros sobre productos, empresas o estrategias, pero es sorprendente cómo muchos videoclips cometen los mismos errores básicos, desde intercalar constantes interjecciones hasta que la cámara se desenfoque. Incluso vídeos realizados por supuestos profesionales, pueden desprender un deprimente nivel amateur.

El almacenamiento en disco representa un quebradero de cabeza para más de un administrador de sistemas. La evolución constante de los ordenadores que aumentan progresivamente sus prestaciones ha contribuido a modificar el perfil de la información que las aplicaciones y el usuario maneja cotidianamente, incorporando contenidos cada vez más amplios y complejos en formato y extensión.

Las soluciones a esos “pecados” son muchas veces increíblemente sencillas y sólo llevan unos minutos aprenderlas y perfeccionarlas. Además, si vamos a hacer algo, lo mejor es hacerlo del mejor modo posible ¿verdad?

A continuación desglosamos los seis principales pecados que se encuentran frecuentemente en los vídeos de YouTube. Además, ofrecemos soluciones sencillas para evitarlos.

1.- Acabe con los ehh, hum…

Érase una vez, un tiempo en el que se podían tirar a la basura conversaciones con “rellenos”, es decir, con sonidos como ehh, hum, aha, que dan “aire” a la conversación, mientras el cerebro procesa la información. En aquel tiempo, sólo con recordar las enseñanzas que aprendimos en el colegio servía para evitar estas interjecciones. Lo cierto es que era un modo muy efectivo de entrenar a las personas para que lograran evitar este tipo de sonidos. Pero, desafortunadamente, los tiempos cambian. En nuestras conversaciones diarias son muy comunes este tipo de “rellenos”, de sonidos y pequeñas palabras con las que sembramos nuestras conversaciones, pero también es cierto que son normalmente ignoradas por todos nosotros. Sin embargo, en un vídeo para la web o en un podcast, pueden llegar a ser muy molestos, quizá porque los micrófonos son implacables y parece que incluso los destacan entre el resto de nuestro discurso.

La solución es doble. En primer lugar, haga una lista con todos los puntos que quiere tocar durante el vídeo y péguela justo debajo de la cámara, de modo que pueda verla en todo momento. Segundo, ensaye un par de veces antes de hacer una toma, haga y diga todo lo que quiera transmitir sin llegar a presionar el botón de grabación.

Éste es el modo en que los conferenciantes suenan tan bien y sus discursos tan fluidos. Desde luego, si usted puede preparar un guión completo y aprendérselo de memoria, eso es incluso mejor, pero no se autoflagele si se desvía del guión durante la grabación, pues nadie excepto usted mismo se dará cuenta de ello. Permítase ser flexible.

2.- Mantenga firme la cámara

Casi todo el mundo sufre de mareos y temblores en mayor o menor grado. Sin embargo, por pequeños que sean, mientras se graba un vídeo o se hace zoom, este tipo de movimientos son muy molestos y pueden llegar a hacer que una presentación no pueda ni siquiera verse. Un fallo particularmente molesto es cuando el autoenfoque de la cámara falla y todo se vuelve borroso. Eso es suficiente para que la gente deje de ver el vídeo.

Para resolverlo, consiga un trípode y fije la cámara en él. Todas las cámaras modernas cuentan con un soporte para el trípode en su base, es el pequeño agujero cerca del compartimento de la batería y se trata de un accesorio universal, con lo que podrá poner cualquier trípode.

En segundo lugar, antes de pulsar el botón de grabado, haga uso del ajuste automático, si su cámara cuenta con él (compruébelo en el manual si no está seguro). Eso evitará que el enfoque automático se dedique a ir a la caza del mismo cuando, por ejemplo, cambie la luz.

En tercer lugar, nunca haga zoom con la cámara durante la filmación. Si necesita detalles de cerca, grábelos luego con el modo macro y córtelos en el vídeo durante la edición del mismo. Sólo es necesario insertar las imágenes, por supuesto, no el audio.

3.- Míreme a los ojos

Si su video le incluye a usted mismo, directamente frente a la cámara, mire a las lentes todo el tiempo. No mire hacia otro lado, porque le hará parecer distraído o lo que es peor, desinteresado. Es cierto que mirar fijamente a cualquier cosa durante un largo período de tiempo se verá poco natural, pero es el modo más correcto de hacerlo.

Mirar fijamente a las lentes de una cámara o, a menudo, a un pequeño cuadrado negro en la parte superior de su monitor o portátil lleva tiempo y práctica. Además, no todo el mundo es capaz de hacerlo. Los presentadores de televisión, consiguen parte de su éxito gracias al hecho de que se sienten cómodos haciendo eso, aunque en su caso, están hablándole a la lente de una cámara de estudio de televisión, que es mucho mayor.

En cualquier caso, hay varios trucos que se pueden hacer para facilitar la vida bajo la luz de la lente. El principal es mantener la cabeza en movimiento, animada, justo como lo haría si estuviera en una conversación con otra persona. Nadie dijo que haya que mirar al pequeño cuadrado de la cámara todo el tiempo. Puede girar su cabeza ligeramente para dar una mirada de soslayo, puede fruncir el ceño ligeramente si el guión lo permite o puede levantar la cabeza mientras sonríe. Y así sucesivamente. Ese tipo de movimientos de cabeza también consiguen hacer que los vídeos sean más naturales y, por tanto, convincentes.

4.- Ni grite ni susurre

Si se trata de un vídeo con varias escenas, deberá asegurarse de que los niveles de volumen de su voz coinciden entre ellas. La mayoría de los editores de vídeo ofrecen una herramienta llamada normalización del volumen, que se encargará de hacer esto, de homogeneizar el volumen de las diferentes tomas. Aunque también pueden verse en la vista de las ondas de sonido que ofrecen la mayor parte de los editores de vídeo modernos para juzgar así los niveles de volumen simplemente con la vista.

Esto puede sonar obvio, pero en muchos vídeos es necesario ajustar el volumen de los altavoces de nuestros ordenadores para poder seguir lo que están diciendo.

Asegúrese de que toda la música de apertura y cierre del vídeo también coincide con el volumen de la voz. Por regla general, la música que es un poco más tranquila que el discurso es más aceptable que a la inversa.

5. Edite, edite, edite

La realización de todo en una única y larga toma. Si usted es un director de cine de autor, esto es perdonable, pero dividir todo en pequeñas escenas y después editarlas todas juntas permitirá hacer un producto final infinitamente más profesional. Recuerde que la televisión nos ha entrenado para aceptar e incluso esperar cortes durante el metraje. Una larga y única toma puede parecer un concepto más natural cuando estamos grabando, pero la realidad es todo lo contrario.

Si aun así insiste en realizar una única toma, al menos permítase la libertad de editarla más tarde. Escuchar las tomas y tomar cualquier pequeño pedacito de las mismas puede ayudarle enormemente. Asegúrese de que graba tomas extras, tales como planos o disparos accidentales, que luego podrá utilizar para cubrir las ediciones. Si está grabando una entre