Ha pasado mucho tiempo desde las primeras tarjetas AdLib y SoundBlaster. Pero todavía sigue siendo importante para los usuarios de MS-DOS que las tarjetas de sonido sean compatibles Sound Blaster a nivel de registros. En la actualidad casi todas las tarjetas que se fabrican ofrecen esta característica, si bien hay algunos modelos que la implementan mediante una emulación basada a medias en hardware y software. Este tipo de tarjetas, como las primeras Gravis UltraSound, no logran soportar correctamente la mayor parte del software desarrollado para tarjetas Sound Blaster por lo que es imprescindible recurrir a modelos que implementen dicha compatibilidad mediante hardware.

En el caso de los usuarios que sólo utilicen software desarrollado para Windows 95 o Windows NT el factor de la compatibilidad con Sound Blaster a nivel de registros pasa a un segundo plano. En el caso de Windows NT esto se debe a que dicho sistema operativo no permite realizar ningún tipo de acceso directo al hardware del sistema, por lo que cualquier aplicación que lo intente es cerrada de forma fulminante por el sistema operativo.

En el caso de Windows 95 las aplicaciones nativas para dicho sistema operativo utilizan las API multimedia estándar que no son dependientes del hardware instalado o usan la API DirectSound, la cual proporciona un control de muy bajo nivel pero mateniendo una total independencia de las características hardware de la tarjeta de sonido instalada.

Síntesis FM y por tabla de ondas

A la hora de reproducir un fichero MIDI las tarjetas de sonido implementan dos opciones: síntesis FM y síntesis por tabla de ondas. Prácticamente todas las tarjetas de sonido que se comercializan disponen de síntesis FM, ya sea de tipo OPL-2 u OPL-3, siendo esta última más recomendable ya que es capaz de generar una mayor cantidad de instrumentos de forma simultánea.

Si bien este tipo de síntesis puede resultar suficiente para algunas aplicaciones, como por ejemplo programas multimedia que no tengan unos requerimientos demasiado elevados, resulta inaceptable en otros terrenos, como puede ser la composición musical utilizando software MIDI. Para estos casos, se requiere una tarjeta de sonido con síntesis por tabla de ondas. Este tipo de síntesis se basa en la utilización de un banco de instrumentos que está formado por sonidos digitalizados de los instrumentos reales que forman parte del banco.

Actualmente la síntesis mediante tabla de ondas se puede implementar mediante hardware o software, existiendo también en el mercado soluciones mixtas. Evidentemente la solución más recomendable es la que se basa sólo en hardware, ya que este tipo de productos son los que consumen menos tiempo del microprocesador del sistema. Sin embargo hay que decir que son las más dificilmente actualizables, siendo necesario en la mayoría de los casos sustituir la tarjeta por un modelo nuevo.

Hoy en día están comenzando a aparecer en el mercado tarjetas de sonido para bus PCI que soportan síntesis por tabla de ondas mediante hardware, si bien utilizan para ello una implementación un tanto peculiar para abaratar el coste de la tarjeta. En lugar de contar con una memoria ROM o con una determinada cantidad de RAM en la que se almacenan los bancos de instrumentos, éstos se guardan en la memoria RAM del sistema, a la cual accede el hardware de la tarjeta a través del bus PCI cuando necesita leer los datos correspondientes a los instrumentos que se estén utilizando. Este tipo de solución tiene la ventaja de que los bancos de instrumentos se pueden actualizar fácilmente, ya que tan sólo es necesario sustituir un fichero por otro más reciente o de mayor calidad.

Full duplex

La característica full-duplex hace posible que la tarjeta de sonido sea capaz de digitalizar y reproducir sonido digital de forma simultánea. La principal aplicación de este funcionalidad se encuentra con programas de videoconferencia y telefonía a través de Internet. Para que una tarjeta de sonido pueda trabajar de esta forma es necesario que utilice dos canales DMA, usando uno de ellos para digitalizar y el otro para reproducir sonido. Si quiere saber si su tarjeta de sonido soporta full-duplex, abra dos copias del programa Grabadora de sonidos incluido en Windows 95 e intente grabar un archivo a la vez que reproduce otro. Si no puede llevar a cabo esta operación, entonces la tarjeta no es full-duplex.

Algunas tarjetas, como la gama Sound Blaster 16 y superiores, soportan esta función si bien si digitalizamos con 16 bits por muestra debemos reproducir el audio con ocho bits por muestra o viceversa.

Esto se debe a que estas tarjetas utilizan un canal DMA de ocho bits y otro de 16, siendo posible usar cualquiera de ellos para digitalizar o reproducir sonido.

Entradas y salidas de audio

Básicamente es necesario que una tarjeta de sonido disponga de una salida de línea estéreo (apropiada para conectar la tarjeta a un amplificador HI-FI), una salida amplificada que permita utilizar un par de altavoces para ordenador, una entrada para micrófono, una entrada de línea estéreo (para digitalizar sonido) y una entrada de audio para la correspondiente salida procedente de la unidad CD-ROM. Actualmente existen algunos modelos de tarjetas que cuentan con una salida de audio digital. Esta salida es adecuada para conectarla a un amplificador que cuente con este tipo de entrada, asegurando este tipo de salida una señal limpia de los ruidos eléctricos que se pueden introducir en la salida analógica convencional. También existen algunos modelos de tarjetas que cuentan con dos salidas de línea estéreo. Este tipo de configuración permite la conexión de cuatro altavoces, gracias a lo cual la tarjeta puede generar efectos de sonido tridimensional.

Conexión MIDI y para joystick

Algunos usuarios utilizan una tarjeta de sonido de forma conjunta con algún tipo de sintetizador externo al PC. La interfaz que permite conectar la tarjeta de sonido a este tipo de equipos se denomina MIDI y, básicamente, se trata de una controladora serie a través de la cual se intercambian mensajes entre los dispositivos conectados a la interfaz MIDI. Por lo tanto es necesario que la tarjeta de sonido que eligan este tipo de usuarios diponga de dicha interfaz.

Los lectores interesados en utilizar aplicaciones recreativas deben asegurarse de que la tarjeta también dispone de controladora para joystick. Normalmente este elemento ocupa parte de los pines del conector de la interfaz MIDI, siendo necesario utilizar un cable especial si se van a usar simultáneamente dispositivos MIDI y uno o dos joysticks.

Sonido 3D, QSound, SRS y Dolby AC-3

En la actualidad se comercializan tanto chips como tarjetas de sonido capaces de generar sonido tridimensional, es decir, señales de audio que al oyente le dan la impresión de proceder de distintas direcciones. Esta tecnología está disponible mediante hardware y software de distintos fabricantes, entre los que cabe destacar a las compañías Dolby Laboratories, QSound Labs y SRS Labs.

Uno de los primeros sistemas de audio 3D que apareció en el mercado de las tarjetas de sonido asequibles fue el denominado QSound, el cual irrumpió de la mano de las tarjetas de sonido Sound Blaster AWE32. Estas placas disponen de un procesador digital de señal (DSP) programable (del cual Creative Labs nunca ha facilitado información de programación a bajo nivel) en cuya RAM se carga el software que implementa los algoritmos del sistema QSound.

Pero sin duda alguna la compañía más conocida dentro de este segmento es la firma Dolby, debido tanto a sus sistemas de audio digital 3D como a los distintos tipos de tecnologías de reducción de ruido de fondo que desde hace ya bastantes años están presentes tanto en equipos de audio domésticos como profesionales (Dolby-B, Dolby-C y Do