Este hecho supone un paso muy importante en el camino para conseguir la interoperabilidad de los programas de monedero electrónico. Estas especificaciones, que pretenden asegurar la interoperabilidad global del monedero electrónico, están previstas para su primera implantación a principios del año 2001, siendo Europa quien mayor apoyo ha ofrecido a la hora de establecer estas especificaciones, impulsados por la próxima implantación del euro. CEPS define todos los requerimientos que precisa una organización para implantar en todo el mundo el programa de monedero electrónico interoperativo, lo que requiere compatibilidad con las especificaciones EMV para tarjetas chips. Más información en ww.visa.com.