El creador del sistema Linux, Linus Torvalds, ha propuesto cambiar el proceso de desarrollo del kernel para que los desarrolladores estén mejor amparados en caso de situaciones de reclamación de la propiedad del código fuente, como la que sostiene SCO frente a IBM.

Torvalds propone que los desarrolladores empiecen a certificar que los códigos que escriben están incluidos en el kernel Linux, y que “firmen” aquellas contribuciones de código que realicen en el kernel.

El Open Source Developement Labs ha apoyado la idea, ya que supondría que las contribuciones a Linux sólo podrían hacerlas desarrolladores con una licencia apropiada de código abierto. Se trataría de poner en marcha el Developer’s Certificate of Origin (DCO), un sistema de control para permitir que los desarrolladores contribuyan con sus desarrollos en Linux y estén identificados.