Libera Networks ha publicado el estudio sobre la Planificación de Radiofrecuencia y Seguridad de Redes WiFi en España, que analiza la implantación de las redes inalámbricas en entornos residenciales y corporativos. Las conclusiones del estudio reflejan que el uso de las redes WLAN y WiFi continúa aumentando en ambas áreas, “aunque por ahora los servicios y aplicaciones sobre ellas son escasos”, según afirma el estudio. Estas aplicaciones suelen utilizarse como complemento a la red cableada o como solución a problemas concretos de conectividad, ya que todavía no existe una concienciación clara sobre las ventajas que pueden aportar los estándares de conexión inalámbrica 802.11b, 802.11a y 802.11g.

El informe también señala que de los 11 canales disponibles en América, 13 en Europa y 14 en Japón, sólo tres no se solapan entre sí, y son necesarios cuatro canales para extender la cobertura y hacer interoperativas las conexiones sin interferencias, por lo que convendría optimizar el espectro con el empleo de antenas direccionales y controles de potencia.

El estudio refleja que aunque se están empezando a desplegar las redes a 54 Mbps (802.11g), son pocas las que cuentan con encriptación WPA activada. Concretamente, un 5% de usuarios de Madrid utilizan el estándar 802.11g, un 11% en Barcelona y un 10% en Valencia, Bilbao y Sevilla.