WiMax está basado en el grupo de estándares 802.16, y está destinado a converger con dos tipos de conexiones inalámbricas de banda ancha: wireless fijo, que son las líneas ADSL y de cable; y wireless móvil, los puntos WiFi. WiMax móvil vendría a complementar ambos siendo una tecnología celular 3G disponible en cualquier sitio.

Según Gartner, la comercialización de WiMax no comenzará antes de 2009, aunque a finales de este año se esperan los primeros productos bajo el estándar 802.16d, el primero que verá la luz, pero los productos para el estándar 802.11e no estarán listos hasta dentro de tres años por lo menos, aseguran los expertos.

En Europa, con las redes 3G desplegadas a un ritmo aceptable, los operadores no tienen un excesivo interés en impulsar una nueva tecnología móvil como WiMax. Esa es la opinión de Jan Hein Bakkers, analista de IDC, quien afirma que “hasta el año 2007 no se verán productos WiMax, y para entonces ya existirán numerosos puntos de conexión WiFi, y los operadores tendrán más redes UMTS desplegadas, con lo cual WiMax no supondrá un gran valor añadido”.

Otras opiniones afirman que los proveedores de servicios sí aceptarán WiMax, aunque se desconoce de qué forma y con qué papel. Para algunos analistas, los operadores no tienen todavía la certeza de dónde encaja WiMax dentro del puzzle de las plataformas 3G y WiFi, al tratarse de una tecnología tan reciente. La opción de WiMax fijo tendría más posibilidades de éxito a corto plazo, según los mismos analistas, ya que proveería de más servicios a las redes wireless ya existentes, a un coste menor y utilizando la misma tecnología.

La solución más probable para los operadores será la de incorporar la oferta de servicios WiMax en sus redes cableadas. De hecho, BT ya ha anunciado que combinará un sistema basado en WiMax con su conexión ADSL para suministrar banda ancha en Irlanda del Norte.

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