Las baterías de metanol mezclan dicho compuesto con aire y agua para producir energía eléctrica. Los modelos hasta ahora han sido desarrollados para ser empleados en ordenadores portátiles y su duración se estima entre 5 y 20 horas. Por eso, y gracias a su duración, son muy recomendables en vuelos de larga duración. Sin embargo, actualmente los pasajeros no las utilizan debido a que contienen partes inflamables.

Esta regla es uno de los motivos que ha provocado que NEC retrase la comercialización de su primer laptop con batería de metanol hasta 2007.

El subcomité de expertos de transportes peligrosos decidirá en una lista cuáles pueden viajar en un avión y cuáles no en función de su peligrosidad, ha explicado Jean Abouchaar, director de regulación en la International Air Transport Association (IATA).

Ésta ha señalado que “las Naciones Unidas no publicaron regulación al respecto, pero que sus recomendaciones implican que aquellas autorizaciones pueden salir adelante”.

El encuentro podría ayudar también a determinar los planes de comercialización de estas baterías por parte de diferentes compañías como Hitachi, Fujitsu, Samsung o Toshiba entre otros.

Así, un portavoz de Toshiba ha dicho que “no creó que la IATA esté en contra del metanol”, refiriéndose sin embargo a las trabas burocráticas las que realmente impiden que los viajeros las empleen.