Hace dos años, la Comisión dictaminó que Microsoft estaba abusando de su posición dominante en el mercado al negar a los competidores el acceso a la documentación sobre su sistema operativo Windows.

Esta inminente amenaza de una nueva multa se produce después de que Microsoft siga enviando nueva información al regulador, con el espíritu de cumplir con el proceso abierto. El último día para presentar documentación es el próximo 18 de julio, fecha acatada por el fabricante.

El lunes, la Comisión propondrá a los reguladores nacionales de la competencia una nueva decisión y una nueva multa contra Microsoft, según personas cercanas a este proceso.

La decisión final podría tomarse como pronto el 12 de julio si los 25 reguladores nacionales aceptan la propuesta de la Comisión. El portavoz de este organismo, Jonathan Todd, no ha querido hacer comentarios acerca del contenido de la propuesta de decisión, aunque sí que ha confirmado que es inminente. “Ya hemos dicho en varias ocasiones que no decidiremos si imponemos una multa diaria a Microsoft antes de finales de este mes”, señala.

Si la Comisión determina finalmente imponer una multa de 2 millones de euros al día, como ha amenazado en los últimos meses, el montante final podría ascender a 460 millones de dólares hasta el 18 de julio. Cabe recordar que la primera multa ascendió a 297 millones de euros.

¿La reacción de Microsoft? “Cualquier multa sería injustificada e innecesaria”, en palabras de Horacio Gutiérrez, abogado de Microsoft Europa, quien insiste en que Microsoft ha cumplido “con infinidad de recursos” con el requisito de facilitar información técnica.