Esta iniciativa, presentada hace un tiempo por la Comisión Europea, se ha sometido a votación en el Parlamento. Con 471 votos a favor, 118 en contra y 6 abstenciones, finalmente se ha aprobado un texto en el que se especifica que en los nuevos pasaportes se incluirá obligatoriamente una imagen facial, dejando a elección de los Estados Miembros la inclusión o no de huellas dactilares en el mismo chip. En el informe consultivo adoptado por el pleno, los eurodiputados incluyen diversas enmiendas para garantizar de un modo más estricto la protección de los datos personales y que éstos se utilicen “únicamente para comprobar la identidad del titular” y “la autenticidad” del pasaporte. Aun estando a favor de la incorporación del chip obligatorio, los diputados se niegan a crear una base de datos central en la UE que reúna los datos biométricos y demás información de los pasaportes de Estados Miembros, por considerar que pondría en riesgo la privacidad de los datos personales. Por otro lado, sólo las autoridades competentes de los Estados Miembros podrán leer, almacenar o modificar los datos del pasaporte. Gracias a la tecnología biométrica, estos futuros pasaportes ayudarían a la identificación inequívoca de los ciudadanos e imposibilitarían la falsificación de pasaportes.

¿Cuándo se aplicará el nuevo reglamento?

El Parlamento ha pedido que el futuro reglamento sobre datos biométricos no se aplique hasta 18 meses después de su adopción, para dar más tiempo a las autoridades nacionales a incorporar la tecnología necesaria y modificar los pasaportes. Esto supondría que EEUU retrase también la entrada en vigor de una norma en la que exige a los ciudadanos de terceros países que viajen sin visa a que utilicen pasaporte con datos biométricos, a partir de octubre de 2005. Una vez adoptado, el reglamento comunitario afectará a todos los Estados Miembros excepto Reino Unido e Irlanda, que no pertenecen al espacio Schengen, teniendo sus propias normas al respecto. Y Dinamarca dispondrá de un periodo de seis meses para decidir si transpone el reglamento a su legislación nacional.