La casa ya es una realidad en uno de los barrios de Tokio y ya no se vende como una casa del futuro, puesto que actualmente está a la venta.

Los apartamentos, de unos 60 metros cuadrados, albergan pantallas de plasma y proyectores para que los usuarios puedan disfrutar del Home cinema. Uno de los proyectores está situado en el baño, de modo que cuando un usuario se encuentra dentro de la bañera puede disfrutar de una película de DVD o bien ver la televisión.

En un armario de una habitación se almacenan, en racks, los reproductores de DVD, lo cual hace incrementar considerablemente el calor dentro del armario.

El apartamento dispone de un panel de control desde donde el usuario puede manejar otros dispositivos de manera inalámbrica. Para dar un poco de calor de hogar, unas delgadas luces de color azul recorren toda la vivienda.

Este apartamento está enteramente cableado de fibra óptica y una red LAN por toda la casa. Para la seguridad de sus inquilinos, se ha instalado un sistema de códigos de barras en los ascensores que cambian con regularidad. Los códigos de barras pueden ser descargados desde un teléfono móvil y pueden asimismo ser enviados por correo electrónico, al ser digitales, a cualquier invitado que vaya a acudir al bloque, para evitar molestias a los dueños de la casa.

Según la compañía propietaria de las viviendas, vivir en este tipo de apartamentos dotados de todo tipo de mejoras implica un gasto. La casa cuesta 70 millones de yenes, unos 583.000 euros; sin todas estas opciones domóticas, la casa costaría 10 millones de yenes menos.