Sin duda, uno de los grupos que mayor satisfacción ha demostrado por la decisión del Tribunal ha sido Metallica, que interpuso hace meses una demanda contra Napster paralela a la que había formulado la RIIA (conglomerado de las principales compañías del disco estadounidenses) contra el sitio de intercambio de música. Según los propios miembros del grupo, "Napster estaba equivocado al pensar que podría comerciar libremente con la música de grupos que no quieren ser incluidos en el sistema de la compañía sin su aprobación y sin recibir beneficios". Un nutrido conjunto de artistas, en su mayoría estadounidenses, comparten los sentimientos del grupo sobre Napster. Para el artista de rap Eminem, "un artista pone todo su corazón y tiempo en la música, y espera ser recompensado por ello. Si el usuario se puede permitir comprar un ordenador, no debería tener problemas con el precio de los CD."

En el polo opuesto, un numeroso grupo de artistas ven Napster como una forma de acceder de manera mucho más amplia y directa a su audiencia. Esta postura es apoyada por grupos de rock como Smashing Pumpkins y Limp Bizkit, y estrellas del rap como el miembro de Public Enemy, Chuck D.

Otros músicos, como Sting, han tomado una decisión más prudente y objetiva respecto al asunto. El popular compositor británico piensa que no importan lo que opinen los artistas sobre el caso Napster, puesto que en cualquier caso la industria del disco deberá reinventarse a sí misma para responder a un fenómeno que cambiará las estructuras del mundo de la música.