Varios estudios muestran que los gastos en informática para empresas crecerán para el año 2.000 hasta alcanzar un 7,5% de la facturación total de las mismas. En la actualidad, esta cifra es aproximadamente del 4 por ciento y se refiere únicamente a todas aquellas compañías que precisan hacer un uso intensivo de los recursos informáticos. Para las empresas que no requieran esta utilización intensiva la cifra pasará de un 1 por ciento a un 4% en el año 2.000. Las razones de este cambio son dos: la bajada en el precio de los equipos y el empleo de la informática para llevar a cabo tareas (publicidad, formación interna o atención al cliente) que antes se realizaban mediante otros recursos.