Su objetivo es ahora Aimster, portal de similares características a las de Napster, al que ha denunciado por atentar contra los derechos de autor. Aimster permite a los usuarios intercambiar gratuitamente archivos a través del servicio de mensajes instantáneos. Este intercambio se hace a través de las llamadas "listas de amigos". Aimster señala que esas listas son privadas, lo que le exime de monitorizar los archivos o información intercambiada entre usuarios.

Cary Sherman, consejero general de la RIAA, ha manifestado que con Aimster, se vuelve a repetir la historia de Napster. En un comunicado adjunto a la demanda, arguye que la asociación ha intentado reunirse con Aimster en dos ocasiones, pero la compañía de software canceló de manera inesperada ambas, ganando así tiempo para preparar su defensa judicial.

Sin embargo, el CEO de Aimster, Johnny Deep, niega rotundamente que la RIAA haya mantenido ningún tipo de contacto con el portal, exceptuando el CD que ésta mandó conteniendo los títulos de 500.000 canciones que deberían ser eliminadas del servicio bajo la amenaza de recurrir a acciones legales en caso contrario. Pese a todo, Deep se muestra optimista respecto a las posibilidades de supervivencia de Aimster, en parte por su pequeño tamaño y financiación privada.

Así las cosas, un juzgado federal en Albany ha prohibido a los demandantes persistir con su queja hasta que se celebre una audiencia el próximo miércoles. Representando a Aimster se encontrará el mismo bufete que defendió a Napster: Boies, Schiler y Flexner.

www.aimster.com