Al poco tiempo de que la consola Wii se pusiera a la venta el 20 de noviembre, consumidores de todo el mundo se han quejado de de fallos en la correa que une los controles de juego a sus muñecas. En la Red (sitios como YouTube o WiiHaveAProblem) se pueden encontrar vídeos de las correas rompiéndose.

Según informaciones aparecidas en distintos medios, Nintendo se habría comprometido a sustituir de forma gratuita 3,2 millones de correas del mando de la consola Wii. Sin embargo, Nintendo ha hecho público un comunicado en el que afirma que lo que ha hecho “a la vista de la preocupación expresada por algunos usuarios por la longitud de la correa y el miedo a que pudiera romperse, es sustituirla de forma gratuita por otra más corta y más ancha”.

Según la compañía, esta medida no responde a que se hayan registrado un número elevado de incidencias preocupantes. Según los datos manejados por Nintendo, menos del 0,001% de los usuarios han tenido algún problema con la correa del mando de Wii. Aunque la compañía japonesa insiste en que las correas han sido sometidas a test de seguridad, “ante el exceso de energía que algunos usuarios aplican en su experiencia de juego la compañía prefiere ofrecer la posibilidad de disponer de una correa todavía más segura”.