Esta multa se suma a la ya pagada de 497 millones de euros por aquel litigio, en el que la Comisión Europea concluyó que Microsoft había utilizado su posición dominante en el mercado de los sistemas operativos del PC para sacar ventaja en el terreno de los servidores y reproductores digitales.

En aquella sentencia, la Comisión también obligó a Microsoft a desarrollar una versión de Windows XP sin el reproductor Media Player, así como a ofrecer detalles técnicos de algunos de los protocolos de comunicación empleados en sus productos servidor.

En esta ocasión, la multa de 280,5 millones de euros se debe a que la Comisión considera que Microsoft no ha cumplido los plazos para ofrecer estos detalles técnicos. Además, si el fabricante continúa sin satisfacer las demandas del organismo europeo, éste podría aumentar la cantidad a pagar hasta los 3 millones de euros al día.

Cabe recordar que, en un primer momento, la Comisión otorgó a Microsoft 120 días para ofrecer detalles de sus interfaz de software empleados por sus productos servidor para comunicarse con las versiones de sobremesa de Windows, de manera que otros fabricantes pudieran desarrollar sistemas compatibles. Sin embargo, los progresos en esta materia fueron lentos y en marzo del pasado año, así como el pasado mes de junio, la Comisión amenazó a Microsoft con nuevas multas si no cumplía con la sentencia.

Aunque la compañía de Bill Gates consiguió en numerosas ocasiones retrasar la fecha límite, puesto que se mantenían abiertas las negociaciones. Sin embargo, la Comisión seguía sin estar satisfechas con los progresos de Microsoft. Aunque se había amenazado con una multa de hasta 2 millones de euros al día, lo cierto es que los 280,5 millones impuestos suponen 1,5 millones de euros por jornada.

Como era de esperar, Microsoft, por boca de su vicepresidente senior, Brad Smith, ya ha declarado que no está de acuerdo con la multa impuesta por la Comisión Europea, entre otras cuestiones porque esta decisión “se ha producido incluso antes de que finalizara el plazo impuesto por la propia Comisión”. No obstante, Smith asegura que la compañía piensa seguir trabajando para poder tener, en el marco previsto, los documentos técnicos solicitados por el organismo europeo.

Una vez más, Microsoft ha insistido en su argumento de que ha “cumplido con todos los plazos y requerimientos impuestos por la Comisión Europea” a lo largo de todo este proceso.