La Fundación Barcelona Digital ha reunido durante dos días a expertos, tanto representantes de las entidades públicas como de la iniciativa privada, en lo que se ha considerado como el primer encuentro mundial de ciudades digitales. La creación de un “libro blanco” con las principales conclusiones de dicho encuentro y el establecimiento de una red mundial de expertos en ciudades liderado desde Barcelona, han sido las principales conclusiones de este foro.

Diversidad de modelos, de puntos de vista y de particularidades. Es lo que ha dejado la celebración del foro “Digital Cities” en el que se ha debatido acerca de los diferentes modelos de ciudades digitales que ya han comenzado a establecerse en todo el mundo y los procesos para llevar a cabo la digitalización de un núcleo urbano. Entre los diferentes modelos de ciudades digitales, experiencias tan diversas como Buenos Aires, Estocolmo, Liverpool, París, Sao Paulo y Seattle y las españolas Barcelona, Mataró y Madrid. Para establecer la creación, evolución y futuro de estas futuras ciudades digitales, los expertos reunidos han analizado la situación en la que se encuentran estas urbes y cómo afrontar su futuro.

Pioneros en innovación

Como ejemplo a seguir de una de las ciudades digitales que se han creado, en el evento se ha destacado la transformación de la ciudad barcelonesa de Mataró. Actualmente c con 115.000 habitantes, la creación del TecnoCampus Mataró ha permitido el avance hacia la Sociedad de la Información de este municipio para lo que se han diseñado siete ámbitos clave de transformación de la ciudad. Entre las tareas que Jordi Marín destaca que se han ido desarrollando para convertir la localidad en una auténtica ciudad digital, subraya “el impulso de la administración abierta, la conexión social poniendo las TI al alcance de todos (un punto de acceso gratuito a Internet por cada 700 habitantes), dotar de servicios a las empresas, la creación de un programa para implantadores en red, promoviendo infraestructura (60 % del territorio cableado), creando espacios urbanos para la nueva economía y la nueva sociedad, y trabajando con las universidades”.

En el foro también se han visto ejemplos de otras ciudades digitales del mundo como el señalado por Bjorn Perhson, de la Universidad de Estocolmo, quien destaca lo avanzado en infraestructuras en los países bálticos si bien “el acceso a la red, que es lo más básico, todavía es el tradicional y está en manos de determinadas empresas a pesar de las normativas para la liberalización del sector de las telecomunicaciones. Es una lucha ardua, sobre todo por el coste de la red de servicios e infraestructura”. Perhson ha abogado para que las infraestructuras tecnológicas puedas ser gestionadas como “auténticas autopistas” y ha detallado el proyecto que se está llevando a cabo en Estocolmo para que los propietarios de las viviendas sean los que se ocupen de las infraestructuras tecnológicas del edificio y, ya en la calle, sean responsabilidad de las entidades, públicas o privadas, pertinentes.

Ha quedado patente que, entre los diferentes modelos de ciudades digitales, hay que tener en cuenta que, entre unos países y otros, hay diferentes niveles de renta y culturas diferentes. Alfons Cornella, presidente de Infonomia, ha planteado la necesidad de redefinir el concepto de “ciudad digital” por el de “networking cities”, considerando las ciudades como una “red en la que viven personas innovadoras”. Esta necesidad de innovación se percibe como la única posibilidad de sostenibilidad para las ciudades del futuro, que deben ser entendidas como elementos generadores de riqueza. A este hilo, Susana Finquelievich, de la Universidad de Buenos Aires, ha apuntado a las ciudades digitales como instrumento para el desarrollo socio-económico de los países, especialmente en los de América Latina. Sin embargo, para Josep Maria Canals, asesor de Localret, la obsolescencia de los primeros planes de implantación de nuevas tecnologías y la necesidad de crear nuevos programas de desarrollo de la Sociedad de la Información resulta en estos momentos primordial.

Medidas a corto plazo

“Digital Cities” ha concluido con los objetivos que se había impuesto alcanzados. De esta forma, se espera que en los próximos meses vea la luz el primer “libro blanco” que responde a la definición de qué es una ciudad digital. Asimismo, ya se está trabajando en la celebración de un congreso internacional que recoja todo el trabajo realizado en este foro celebrado en Barcelona y ampliarlo. Con previsión para finales de 2004, contará con altos representantes y autoridades académicas de la Sociedad de la Información.

La ONU toma la iniciativa

Con la mirada puesta en reducir la “brecha digital”, la ONU celebraba hace unas semanas en Ginebra (Suiza) su Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información. Louise Lassonde, comisaria de la Sociedad Civil en dicha Cumbre, manifestaba en “Digital Cities” la necesidad de sentar las bases del nuevo modelo de sociedad que se está conformando y en el que las TI juegan un papel destacado. Por el momento, hasta noviembre de 2005, cuando tenga lugar la segunda parte de la Cumbre en Túnez, se desarrollarán proyectos partiendo de una declaración de principios y un plan de acción elaborado por todos los países participantes. También se ha creado una red de ciudades y regiones para el intercambio de ideas y experiencias y fomentar la cooperación entre países así como un Fondo de Solidaridad Digital, impulsado por los gobiernos de Lyon y Génova con 1 millón de euros para reducir las diferencias entre países en el avance hacia la Sociedad de la Información.