El fiscal de Ohio ha decidido abrir un proceso contra la cadena de tiendas -que no tiene ninguna relación con el fabricante Best Buy que comercializa productos de consumo en nuestro país-, debido a las numerosas denuncias de usuarios acusando a Best Buy de vender productos usados como si se tratasen de nuevos.

El gran número de quejas realizadas contra Best Buy en los últimos años también se refieren a irregularidades en los contratos con clientes, programas y servicios de postventa, según el fiscal de Ohio, Jim Petro. Según este fiscal, la cadena minorista habría violado la ley de prácticas de consumo de Ohio, y pide al tribunal que Best Buy reembolse a los usuarios afectados con una indemnización de 25.000 dólares (unos 20.000 euros).

En un comunicado oficial, la cadena de tiendas ha reconocido la denuncia pero no se ha pronunciado sobre ella.