Fraude fiscal, blanqueo de capitales y posible falsedad de documentos son los delitos que se imputan a los detenidos, procedentes de distintas empresas informáticas y de telefonía con sede en ocho comunidades autónomas. Según la Agencia Tributaria, la operación, que continúa abierta, se ha centrado en una trama organizada para introducir productos informáticos y de telefonía en nuestro país sin pagar el IVA.

Entre las empresas que ayer fueron registradas por las autoridades se encuentra Infinity System, que en rueda de prensa posterior dio a conocer su total colaboración con la justicia a través de un comunicado. Los responsables de la compañía han anunciado que ninguno de sus empleados ha sido detenido y que se han facilitado todos los documentos e información solicitada por la Agencia Tributaria.