El fabricante ha anunciado su última innovación en lo que respecta a chips de memoria, que no es otra característica que la integración de una tecnología pasiva que actúa como disipador invisible para mejorar la temperatura de trabajo de sus módulos de memoria DIMM. Se trata de aplicar, durante el proceso de fabricación, una pista de disipación térmica denominada (Nano Thermal Dissipation Technology), la cual es aplicada a los componentes para poder incrementar la liberación del calor radiado por el funcionamiento de los mismos.

El primer módulo es DIMM de 2 GB, corre a 2.400 MHz y están diseñados para trabajar a voltajes que pueden oscilar entre los 1,5 y 1,8 voltios. Kingmax garantiza en cualquier caso la garantía de por vida de estos módulos.

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