La prueba, que se espera arranque a partir de enero del próximo año en el aeropuerto de Tokyo, Narita Airport, pretende encaminar al usuario hacia un modo más simple y rápido de hacer la facturación de equipajes con unos altos niveles de seguridad. Esta acción forma parte de la iniciativa e-airport anunciada hace unos meses por el gobierno nipón, basada en dotar a los aeropuertos japoneses de la mayor tecnología existente.

Entre las empresas participantes hay que destacar NTT DoCoMo, la compañía Japan Airlines y el nuevo aeropuerto internacional de Tokyo. Para las primeras pruebas se utilizarán 1.000 participantes que son clientes asiduos de la aerolínea nipona, los cuales tendrán que proceder a un reconocimiento de iris y facial así como permitir que toda la información de su pasaporte se introduzca en un chip, de modo que toda su información sea transportable en una tarjeta.

El modo de operar comienza con un reconocimiento facial. Una vez autenticado, el pasajero tendrá que pasar por el reconocimiento del iris y, si es aceptado por el sistema, podrá pasar la puerta de seguridad.

Con estos sistemas de seguridad, no sólo se incrementa la seguridad de cara al usuario, sino que se agilizan los trámites en los aeropuertos llegando a reducirse las colas de espera hasta en un 50%.