Un visionario tecnológico en Intel predice que Internet será muy diferente de aquí a cinco o diez años, cuando la mayor parte de la Red será tridimensional o en 3D.

Sean Koehl, que trabaja en los Laboratorios Intel, asegura que la tecnología que está emergiendo en estos momentos cambiará la manera en que interactuamos con los dispositivos electrónicos y con otros usuarios. Algo que podría ocurrir dentro de cinco años, según su visión, cuando ya habrá aplicaciones tridimensionales muy realistas.

“Creo que nuestra vida será completamente diferente”, asegura Koehl. “Observemos las tendencias de la última década o de las últimas dos. Recordemos cómo los ordenadores se han vuelto algo común, así como Internet y los dispositivos móviles. Estamos sólo empezando a explotar todo el potencial de esta capacidad informática. Ahora añadimos más inteligencia y prestaciones. Si a eso le sumamos el mundo en 3D, el resultado es una serie de experiencias muy diferentes a las que disfrutamos hoy en día”.

De todos los proyectos de nuevas tecnologías en los que trabajan los Laboratorios Intel, Koehl asegura que el que más le emociona es el trabajo en la tecnología tridimensional y cómo cambiará la manera en que interactuamos con la información on-line. Según su valoración, los primeros esfuerzos por desarrollar aplicaciones on-line en 3D se han reducido para centrar los esfuerzos en la calidad tridimensional y en la funcionalidad de estas aplicaciones.

Puede que Internet nunca sea tridimensional al cien por cien, pero el que estos entornos 3D sean mucho más accesibles es posible dentro de cinco años”, remarca este experto. “Creo que hay ciertos escenarios en los que la gente prefiere interactuar en dos dimensiones, como leer texto. Las cosas que haremos en 3D serán nuevas experiencias en Internet que ahora no tenemos porque no son posibles”.

Koehl también considera que los discursos y ponencias en conferencias no son experiencias personales para los asistentes. Crear un mundo virtual en 3D, por otro lado, puede permitir a una audiencia sentirse como si estuviera compartiendo mesa con el ponente. “Se va a ofrecer más flexibilidad para que las personas puedan, de verdad, sacar partido de las realidades virtuales. Vamos a tener la posibilidad de formar nuestra propia experiencia”, augura este visionario.