El programa “Nuevo Milenio” de la Agencia espacial norteamericana se centra en la construcción de micronaves, dotadas de inteligencia artificial, que hará prácticamente innecesario su control desde tierra . El objetivo de estos ingenios espaciales, que empezarán a ser lanzados a partir del año próximo, es investigar asteroides, cometas y, por fin el Planeta Rojo .

Totalmente robotizada, la nave, “Deep Space”, con una altura inferior a un metro, no llevará tripulación y pesará la mitad que le satélite científico español “Minisat-1”: cien kilogramos . El elevado grado de autonomía de este ingenio será un hecho por el llamado “Agente Remoto” . Se trata de un programa informático que está siendo ultimado por un equipo multidisciplinar de científicos y técnicos del Centro Ames y del Jet Propulsion Laboratory, ambos en California . Estos investigadores se han apresurado a matizar que no se trata de una forma de vida artificial, aunque si es cierto que este “software” razonará de forma lógica sobre el estado de la nave y, en consecuencia, considera las acciones que adopte en cualquier situación .

Las autoridades de la NASA apuestan por este nuevo proyecto, que tiene como objetivo primordial reducir el coste de la exploración espacial en el futuro inmediato y extender el alcance de las naves interplanetarias a aquellas zonas del Cosmos donde no se puede dirigir ninguna nave controlada desde la Tierra . Estos objetivos entran dentro de la nueva política de la NASA, principalmente porque ha visto reducido su presupuesto para el año próximo . Dispone, para ese ejercicio, de 13 . 500 millones de dólares, según la propuesta que ha sido aprobada por la Cámara de Representantes de esa nación .

De acuerdo con el proyecto, el programa “Agente Remoto” precisará únicamente una docena de controladores, frente al casi centenar de técnicos que, en la actualidad, exige una misión de la Nasa . En el caso en que surgiera algún tipo de contratiempo o se detectara una avería durante la misión de las naves “inteligentes”, el propio sistema informático adoptaría las decisiones oportunas en cada momento .

Según ha detallado Barney-Pell, experto del Centro de Investigación Ames y uno de los creadores de este sistema informático, las principales partes del programa están siendo diseñadas para tener siempre un control de las actividades previstas en la misión de la “Deep Space”, con varias semanas de antelación . Con el soporte de esta “agenda electrónica”, no será necesario el envío de órdenes detalladas a la nave sino simplemente transmitir objetivos generales . En misiones futuras del programa “Nuevo Milenio” se pretende ir más allá aún, ya que las naves tendrán capacidad de reconfigurar, por sí mismas, su programa informático para cumplir con los objetivos seleccionados . Esto es, al menos, lo que se pretende, pero tendrán que realizarse todavía numerosas pruebas antes de conseguirlo, como subrayó Pell .

Otro dispositivo a resaltar del “Agente Remoto” es “Livingstone”, el programa de protección contra fallos, que actúa como un virtual ingeniero jefe de la misión . Su finalidad consistirá en diagnosticar posibles fallos en la nave, e inmediatamente, poner en marcha los mecanismos necesarios para reparar el error . Por fin, el último pero no menos importante componente del sistema es diseñado para actuar como un director ejecutivo de la misión: si recibe órdenes concretas desde tierra, tendrá la capacidad de responder si es posible o no ejecutar el plan propuesto . Pero hay más . En el caso en que este sistema no respondiese y, por tanto, la cooperación con los controladores terrestres fuera nula, se tiene pensado desarrollar un sistema de “cirujía” para penetrar en él y practicar una especie de lobotomía, como ha explicado muy gráficamente el experto del Centro Ames .

Este ambicioso y atractivo programa tuvo la primera luz verde en los presupuestos de la NASA del pasado año, ya que se pretende unificar todas aquellas tecnologías para hacer realidad la nueva clase de misiones espaciales del siglo XXI . El ambicioso proyecto “Nuevo Milenio” hará realidad el diseño y construcción de micronaves totalmente robotizadas, volando en formación al uso de los aviones militares hasta puntos remotos del Sistema Solar . Este equipo de técnicos e investigadores de la NASA trabaja en la consecución de que éstas micronaves no sobrepasen los cinco kilogramos de peso, al margen de la ya mencionada precisión y autonomía en el vuelo . De esta forma posiblemente se encuentre respuesta en los próximos años al origen del Universo o si existe vida similar a la nuestra en otros planetas .