Intel piensa cambiar dramáticamente su calendario de productos con el fin de satisfacer la demanda de procesadores de muy bajo consumo de energía. De esta forma, la compañía quiere hacer frente a ARM, tal y como ha reconocido el CEO de Intel, Paul Otellini.

Además, también cambiará sus objetivos de diseño para reducir el punto medio de consumo de energía, situado en de 35 a 40 vatios, suficiente para satisfacer las demandas del mercado de portátiles, pero no de otros productos. “Estamos cambiando ese punto medio a 15 vatios”, avanza Otellini. Esto permitirá a la compañía ofrecer más procesadores eficientes de energía para portátiles, así como tablets y smartphones.

Estos anuncios se producen como un intento de Intel de hacer frente a la cada vez mayor competencia de ARM, cuyo procesador de bajo consumo se utiliza en la mayoría de los tablets y smartphoens, incluyendo el iPad y el iPhone. Los chips de Intel de bajo consumo Atom, que tuvieron su hueco en el segmento de los netbooks, no se consideran apropiados para estos nuevos dispositivos ultraportátiles.