El gigante de los microprocesadores, que desde hace ya algún tiempo viene teniendo problemas para satisfacer la demanda existente en el mercado de sus procesadores, ha anunciado que dichos problemas continuarán hasta probablemente el mes de junio o julio. Diversas fuentes han comentado que Intel sólo podrá entregar el sesenta por ciento de los procesadores que se le soliciten. La escasez de producción afecta especialmente a las versiones más rápidas de la familia Pentium III de microprocesadores.