Bill Kiros, portavoz de la compañía, ha explicado que "hemos detenido temporalmente la venta del procesador Xeon a 900MHz con una caché de segundo nivel de 2 MB". El asunto que ha ocasionado la interrupción de la venta surge de un problema de escritura con el procesador que puede crear un lazo interminable de datos, requiriendo rearrancar el servidor. Este problema, no obstante, no corrompe la información almacenada y, a día de hoy, ningún usuario final ha sido afectado por este fallo, como ha comentado Kiros. En un principio, el defecto fue descubierto por un socio de Intel, sobre el que Kircos no quiso mencionar su identidad.

Hasta que se pueda instalar un parche, Intel reemplazará los procesadores que muestren el fallo por otros similares a 700 MHz.

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