Desde que se originó el brote del coronavirus en Wuhan, en la provincia china de Hubei, son muchas las informaciones que han circulado sobre el origen del COVID-19, las formas de prevenirlo o incluso las consecuencias que tendrá a corto y largo plazo.

Ante tanto ruido, es importante referirse solo a fuentes oficiales, medios de comunicación reputados y, en definitiva, información veraz y contrastada. Asimismo, es importante no obsesionarse con cualquier nueva teoría que surge en las redes sociales.

1. Fuentes oficiales

En otras circunstancias aconsejaríamos contrastar siempre la información dada por fuentes oficiales, ya que a menudo pueden ser también fuentes interesadas. En este caso, no obstante, es importante que confiemos en el gobierno.

No te dejes llevar por la información que circula por Internet desde cualquier fuente. En la web del Ministerio de Sanidad encontrarás todo lo que debes saber sobre el coronavirus, incluidos consejos para el día a día y una selección de preguntas y respuestas.

También podemos confiar en la comunidad científica, pero siempre es aconsejable creer una información de un científico que esté respaldada por una institución del sector. Insistimos, eso sí, en no obsesionarse.

Existen en Internet varias plataformas que te permiten hacer un seguimiento casi instantáneo del número de infectados, defunciones y curados. Una de ellas es la realizada por la Universidad John Hopkins de Baltimore (Estados Unidos).

2. Ruedas de prensa telemáticas en directo

Para las últimas noticias acerca de la situación del coronavirus en España, puedes ver en directo cada día la comparecencia pública del presidente Pedro Sánchez, sus ministros o el Comité de Gestión Técnica del Coronavirus.

Las ruedas de prensa telemáticas pueden seguirse en vivo a través de las cuentas oficiales de Twitter de La Moncloa o del Ministerio de Sanidad. Las intervenciones del gobierno también pueden verse por televisión en canales como el 24 horas de TVE.

3. Medios de comunicación reputados

En la línea de lo dicho anteriormente, también hay que asegurarse de consumir medios de comunicación reputados que den la suficiente confianza como para saber que habrán contrastado las fuentes y no caerán en el sensacionalismo.

Algunos medios que ofrecen información veraz son:

4. Podcasts

Son muchos los que han perdido la confianza en los medios tradicionales o que no están nada acostumbrados a informarse a través de la televisión o la radio. Estos suelen ser los mismos que optan por fuentes alternativas como los podcasts.

En plataformas como Apple Podcasts encontrarás programas sobre la pandemia. Es el caso de Informe Coronavirus de la Cadena SER, A hombros de gigantes de Radio 5, Bacteriófagos de Carmen García o The Daily de The New York Times (inglés).

5. Líneas telefónicas de información

Estos días, además de consejos e información científica, muchos españoles están interesados en conocer los síntomas del nuevo coronavirus, a menudo para contrastarlos con los que puedan estar experimentando.

En España, hay dos números para emergencias sanitarias, el 112 y el 061. Pero para consultas sobre el COVID-19, el gobierno ha habilitado nuevas líneas de teléfono para cada comunidad autónoma. Puedes consultar el número en la web del Ministerio de Sanidad.

Para evitar colapsar los operadores, es recomendable referirse primero también a la web de este ministerio. En comunidades como Cataluña, también se han establecido otras formas de contacto como la app STOP COVID19 CAT para un seguimiento de los síntomas.

Aléjate de las redes sociales y las cadenas de mensajes

Para terminar, sentimos la necesidad de recalcar que no debemos fiarnos de todo lo que vemos por Internet. Que esté escrito en un portal digital no significa necesariamente que sea verdad. Y lo mismo va para las redes sociales.

También hay que ignorar las cadenas de correos electrónicos y WhatsApp que seguro que ya has recibido con consejos y teorías conspiratorias sobre el COVID-19. Esta es la mejor manera de protegerse ante posibles fraudes online.

No hacer caso de esta información que no nos llega por vías oficiales también contribuirá a que disfrutemos de mejor salud mental. El bombardeo de información puede pasarnos factura emocionalmente y hay que combatirlo.