El sacerdote italiano Carlo Climati, conocido por haber escrito un libro en el que trataba la influencia satánica en la música rock, ha lanzado una advertencia sobre el peligro que suponen los videojuegos. Basándose en un estudio sobre los más populares productos comercializados entre los años 1994 y 1996, realizado por él mismo, este afanado estudioso de las influencias de Satán asegura que los vídeojuegos pueden convertirse en una manera de iniciar a niños y jóvenes en el ocultismo. Pero, quizá, la acusación más grave de las levantadas por el sacerdote, sea que existe una tendencia en este tipo de productos a introducir mensajes subliminales, lo que supone un riesgo para las mentes más jóvenes, que se sienten atraídas por el esoterismo. Para Climati, los juegos son un vehículo extraordinario para el desarrollo del Satanismo entre los jóvenes.