Pocos son los mercados que pueden presumir de seguir creciendo no sólo en porcentajes de doble dígito, sino de casi duplicar las cifras de venta más de dos años consecutivos. De hecho, últimamente sólo puede presumir de ello el segmento láser color, que se ha visto frenado en sus crecimientos en este primer trimestre del año, pese a que el incremento interanual se sitúa todavía, dependiendo de la consultora, entre un 40 y un 60 por ciento. ¿Alguien da más?

El color ha llegado al mundo de la impresión empresarial con la sana intención de quedarse para siempre. Hasta hace no mucho tiempo, la principal barrera para que la empresa, sobre todo la de menor tamaño, instalara máquinas color era el coste. Por un lado, en su vertiente de coste de adquisición, dado que, evidentemente, la compra de una máquina color tenía un coste superior a la adquisición de una máquina monocromo. En segundo lugar, el mantenimiento, dado que no había ni punto de comparación entre unos costes y otros.

Sin embargo, lo que la empresa no valoraba en su justa medida era el coste que tenía por no adquirir una impresora en color, dado que tenía que externalizar algunos trabajos que fácilmente podría haber asumido de forma interna.

Primeros pasos

En ese punto, algunos pensaron en las impresoras de inyección de tinta, pero ni la calidad ni el coste por página eran comparables, mucho más cuando se trataba de imprimir un número relativamente alto de documentos. La opción más adecuada para la gran mayoría fue contar con diferentes máquinas monocromo y, al menos, una en color, bien para la dirección general o bien para algún departamento concreto que les permitiera imprimir en color aquello que era estrictamente necesario para el día a día, empleando para el resto de documentos la tradicional impresión de blanco y negro.

Esto funcionó hasta que, por una parte, cada vez fue más necesario el color en la empresa, y, por otra parte, hasta que lo que hasta la fecha era el principal freno, el coste de adquisición, se diluyó como un azúcar en el café.

Llegaron al mercado, hace unos tres años, los primeros modelos “baratos”, y desde entonces la carrera no ha tenido freno, lo que ha facilitado la llegada del color a las oficinas, tanto de las grandes y medianas como de las pequeñas empresas, lo que, evidentemente, se traduce en unos crecimientos más que importantes en los datos de mercado de este tipo de dispositivos.

El mercado opina…

Conocida la realidad de las cifras, hemos querido contactar con los diferentes jugadores de este mercado, con el fin de que nos ofrezcan un repaso, de primera mano, de este segmento. Tal y como nos explicaba Enrique Ortega, jefe de producto de impresoras de Dell, “la cuota de mercado alcanzada por las impresoras láser color en 2005 se ha duplicado respecto al año anterior pasando del 6 al 12 por ciento, aunque en volumen de facturación sólo se haya pasado del 29 por ciento al 35 por ciento en 2005. Estos datos se deben en gran parte a que el precio de entrada se ha reducido hasta en un 50 por ciento”.

A la vista de estas cifras, “podemos concluir, por lo tanto, que el mercado de la impresión láser color goza de muy buena salud y que aún puede crecer mucho más y, de hecho, no hay ningún segmento en el mercado de la impresión que crezca a un ritmo tan rápido”, concluye.

Para Álex Mateo, jefe de producto de impresoras láser de Epson Ibérica, “el láser color está viviendo una evolución parecida a la que experimentó la inyección de tinta hace unos años. La paulatina implantación del color en sustitución del monocromo es una tendencia que se está consolidando en entornos de oficina. Las previsiones mantienen esta tendencia puesto que estamos convencidos de que en el entorno de oficina se seguirán renovando las viejas impresoras monocromo por los nuevos equipos que, además, permiten reducir los costes de impresión propios de los antiguos modelos monocromo”.

En esta línea está también la opinión de Federico Palacios, responsable del negocio de impresoras láser color de HP, quien señala que éste “sigue siendo uno de los mercados más dinámicos del momento; gran número de fabricantes, cada vez más y mejores productos; y con precios ya por debajo de los 300 euros en la gama de entrada y nuevas fucionalidades en la gama media. Esto hace que en SoHo sea donde veamos los mayores crecimientos, pero también empezamos a ver grandes corporaciones comprando láser color masivamente, debido al aumento de rendimiento y disminución de precio y tamaño en la gama media”.

Para este responsable, “los crecimientos siguen siendo fuertes, pero continúa la desaceleración según nos acercamos al final de la fase de ‘tornado’  del ciclo de adopción de una tecnología y nos aproximamos a la de ‘main street’ o de normalización de la tecnología. Esto conllevará también la concentración del mercado y que desaparezcan las marcas y tecnologías que no sean de adopción masiva por los clientes. Los crecimientos que hemos visto en el primer trimestre de 2006 han sido del 10 por ciento en España y del 4 por ciento en Europa Occidental, pero esperamos un repunte y acabar 2006 en torno al 40 por ciento”.

…y se muestra muy positivo

Desde la perspectiva de Konica-Minolta Printing Solutions, su director de marketing, Yago Gilardi, nos comenta que el año 2005 “cerró con unos crecimientos cercanos al 90 por ciento. Esta tendencia no es más que la señal inequívoca de que el mercado español está cada vez más maduro y entiende las ventajas que le puede aportar un producto basado en el láser color. Por este motivo, 2006 va a continuar con esta evolución, la cual probablemente se haga aún más acusada que el año anterior. Estamos asistiendo a un cambio como el que hace décadas se vivió con el paso de la TV en blanco y negro al color; ahora que la tecnología láser color se ha empezado a popularizar, comenzará a crecer hasta imponerse claramente como la tecnología reina en cuanto a impresión se refiere. El cambio hacia el láser color podría ser mucho más rápido, pero las grandes compañías siguen siendo un poco reticentes a motivarlo, por miedo a perder los grandes parques instalados que ya tienen a nivel mundial, ya que en el momento en que dichas empresas decidan renovar sus equipos y sustituirlos por impresoras láser color, podrían optar por una impresora de una marca diferente”.

Para José Ramón Sanz, jefe de producto de impresoras de Kyocera Mita España, se mantienen las tendencias de años pasados, “aunque las cifras son más moderadas que en el ejercicio anterior. El color sigue manteniendo unos crecimientos importantes, los equipos multifunción siguen a buen ritmo, si bien las ventas de los equipos monocromo no se resienten y mantienen cifras positivas”.

En opinión de José Ballesteros, director de marketing de OKI Printing Solutions, “el mercado láser/LED color es un mercado en expansión en España, en el que se están produciendo crecimientos anuales de dos dígitos, y debido fundamentalmente a la creciente concienciación de las compañías de la importancia del color para su imagen d