La desaceleración de la economía en mercados emergentes y recientes crisis, como la de Ucrania, parecen ser las causas que originan esta corrección. En todo caso, según IDC, la demanda agregada mundial debe seguir en un rango positivo, en torno al 4 por ciento.

En las economías maduras, el clima general de negocios parece más estable y encaminado a una progresiva renovación de servidores, almacenamiento y equipos de red. Mientras, algunos países emergentes también tienden a cierta estabilización de su economía, tras un momentáneo retroceso en 2013.

Pero sí resulta más preocupante la reciente reducción del crecimiento en el área de dispositivos móviles (smartphones y tablets), propiciada en parte por la erosión de los precios y una base instalada más madura, según IDC en su informe Worldwide Black Book.

Por el contrario, la nube presenta expectativas más halagüeñas y, de hecho, se estima que el 10 por ciento del gasto en software de este año se destinará a recursos cloud, mientras la Infraestructura como Servicio representará el 15 por ciento del gasto en servidores y almacenamiento. Además, la posibilidad de extraer valor de los datos está impulsando una fuerte demanda de herramientas de análisis y soluciones Big Data.

Por regiones, Europa Occidental mantendrá un crecimiento del 2 por ciento este año, tras la vuelta de muchos países a la normalidad financiera, una vez superada la crisis de la deuda. De igual forma, la confianza empresarial está mejorando en EE.UU.

Por el contrario, Europa Central y del Este, con la crisis en Ucrania como principal peligro, seguirán añadiendo incertidumbre empresarial, según pronostica IDC, que ahora espera que el gasto en TI de Rusia disminuya casi un 1 por ciento este año, tras registrar un descenso similar en 2013. Incluso, la situación seguirá contaminando a otros países de la región, a pesar de la recuperación de las exportaciones a Europa Occidental, que sigue siendo un factor positivo.