Englobada bajo el paraguas ThinkVantage Technologies, la estrategia que pone ahora en marcha IBM se centra en ofrecer a los clientes aquello que necesitan, facilitándoles el uso de la informática y reduciendo el coste total de los productos. Según la compañía, algunos expertos estiman que el 80% del coste total de un PC procede de su gestión y del soporte de los sistemas. Con las tecnologías ThinkVantage, la compañía ofrece hardware y software orientados a facilitar el despliegue de redes inalámbricas, o la seguridad de los PC, con la vista puesta en un futuro en el que los ordenadores serán capaces de autodiagnosticar sus problemas y resolverlos sin intervención del usuario.

Fran O’Sullivan, director general de IBM Personal Computing, afirma que esta estrategia representa una nueva fase de la evolución de la informática personal: “la primera estaba centrada en procesadores cada vez más rápidos, mayor capacidad de almacenamiento y nuevos sistemas operativos. La segunda estaba liderada por la eficiencia operativa, con el PC como un artículo de consumo. Esta nueva fase estará dirigida por la capacidad de adoptar estándares abiertos y proporcionar innovación basada en ellos que ayude a resolver los problemas reales de las empresas”, según el comunicado emitido por la compañía.

Las tecnologías ThinkVantage incluyen hardware y software, con productos que se irán materializando con ofertas en el mercado a principios del año que viene. Entre ellos se encuentran los PC de sobremesa, que se llamarán ThinkCentre, una nueva línea de pantallas denominadas ThinkVision, los ThinkAccesories y los ThinkServices. Todos estos productos estarán desarrollados bajo el nuevo diseño que la compañía ha denominado ThinkVantage Design.

En cuanto al software, la compañía ha anunciado ya herramientas como RapidRestore PC, que se entrega precargada en los PC y permite restaurar la máquina a un punto previamente establecido cuando ocurre un fallo; Embedded Security Subsystem, que ayuda a proteger los datos valiosos; ImageUltra Builder, para que los departamentos de TI puedan reducir las imágenes de software que gestionan; System Migration Assistant, que simplifica la transición de un PC a otro; Access Connections, que facilitan la configuración de los sistemas en cada entorno, independientemente de las comunicaciones utilizadas; y Access IBM, que permite acceso directo a los servicios de soporte de IBM.

Esta estrategia Think está en línea con la inversión de 10.000 millones de dólares que Sam Palmisano, CEO de IBM, anunció la semana pasada en la iniciativa de e-business bajo demanda, que pretende impregnar todas sus áreas de producto, y no sólo la de servicios. Esta iniciativa implica la oferta de todas las capacidades tecnológicas de IBM como servicio de pago por uso, tanto el procesamiento como el almacenamiento y las aplicaciones. Para ello ha creado una organización de e-business bajo demanda que supervisará la adopción de esta iniciativa en todas las divisiones de la compañía, siendo la de informática personal la primera que la implantará.

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