La compañía IBM está inmersa en un importante proceso de desarrollo de nuevas tecnología que a pesar de que todavía no tiene fecha para su comercialización, marcarán las pautas de los futuros equipos que el gigante azul lanzará al mercado europeo en los próximos años.

La estrella de la factoría escocesa de Greenock, con que cuenta IBM es el el Wearable PC. Se trata de un ordenador personal dotado con un Pentium 233 MHz que no tiene ni teclado ni monitor, además de tener reducida la unidad central a un tamaño equivalente al de una pequeña agenda de mano. A esta unidad central se conecta un dispositivo parecido a un ratón, pero que no requiere estar físicamente encima de algún objeto, sino que simplemente con tenerlo en la mano es suficiente. En sustitución del monitor se encuentra un dispositivo parecido a unas gafas de lectura con un solo cristal. Éste se coloca como si de unas gafas se tratase y, precisamente ahí es donde se puede ver la imagen procedente de la unidad central, que funciona en Windows como un PC convencional. Aunque las aplicaciones no están claras, lo cierto es que el nivel de reducción de los componentes que se ha conseguido es realmente espectacular, incluyendo el monitor.

Almacenamiento

El segundo de los campos en el que IBM está trabajando en su fábrica de Escocia es en el de almacenamiento, sector en el que han desarrollado microdrive, un disco duro de unos 340 MB de capacidad, que tiene el tamaño aproximado de una moneda de 500 pesetas. También se mostraron los nuevos modelos de tarjetas inteligentes, un recurso que cada vez toma mayor importancia y que, con la entrada en el mercado de Windows 2000 y las nuevas posibilidades de seguridad, se convertirá en imprescindible. Sin embargo, en este mismo sentido se anunció que se estaba trabajando en sistemas más avanzados, como el reconocimiento facial, de forma que no fuera necesaria una tarjeta de identificación (que se puede perder, dañar, etc).