IBM sigue apostando por soluciones destinadas a las pequeñas y medianas empresas. Así, con motivo de la celebración de forum e-business, la compañía quiso reafirmar su apuesta por la potenciación del comercio electrónico en las PYMEs españolas, y para ello contó con la participación de algunos de sus colaboradores comerciales para ofrecer soluciones integradas.

Rafael Díaz, subdirector general de Marketing de Empresas de Telefónica, José Miguel Olabarría, director de banca electrónica de BBV, Francisco Castells, director de servicios financieros de BBV, Pablo Bernard, director de negocio PYME de IBM y Luis Ramiro, director de e-business de IBM en España y Portugal mostraron su interés porque la pequeña y mediana empresa se suban al carro de Europa y sobre todo de Estados Unidos en materia de comercio electrónico.

“La PYME quiere que le ayudemos a vender más y mejorar su estructura competitiva. La pequeña y media empresa tiene la infraestructura para llevar a cabo e-business, pero le falta la formación y enseñanza en estas tecnologías”, afirmó Pablo Bernard.

Por su parte, Olabarría insistió en la necesidad de buscar nuevas oportunidades de negocio “gracias a las soluciones concretas destinadas al segmento financiero, administrativo, al entorno de red, que les permiten llegar a sitios a los que antes era impensable”.

Ser competitivos tecnológicamente

En España hay 3´7 millones de empresas, de las cuales el 99’9 por ciento de las mismas están, según datos del Ministerio de Economía y Hacienda, dentro de lo que se denominado PYME, es decir, una empresa con una plantilla inferior a 250 trabajadores. Además, el 96,51 por ciento de las empresas españolas tiene menos de 10 operarios, y el 3 por ciento, entre 10 y 50 empleados. La Unión Europea definió PYME como una empresa con menos de 250 trabajadores y una facturación inferior a 6.600 millones de pesetas.

El reto de estas pequeñas y medianas empresas ante el nuevo milenio se tiene que centrar, según responsables de IBM, en mantener su competitividad dentro de un contexto cada vez más global en el que la tecnología es un arma estratégica.

Este desafío para el pequeño empresario tiene varios puntos importantes: elegir la solución idónea que se ajuste a las necesidades y por otro lado, estudiar la mejor opción para invertir y que sea rentable.

Según la apuesta de Francisco Castells, “en cinco años se va a producir un fuerte tirón en comercio electrónico de empresa a empresa. De esta forma, convergiéremos con lo que está pasando en Estados Unidos. Sin embargo, el crecimiento de comercio electrónico de la empresa con el individuo será más suave en los próximo 3 o 5 años”.