La ley 3037 fija cuantiosas sanciones (multas de entre 5.000 y 75.000 euros, e incluso un año de encarcelamiento) para aquellos que posean este tipo de juegos en Grecia. La razón aducida por las autoridades griegas para esta sorprendente normativa es que resulta imposible controlar el contenido de estos juegos y distinguir los “inofensivos” de los ilegales.

Comprensiblemente la introducción de esta ley ha sido polémica, creándose incluso sitios web de protesta como www.gameland.gr o www.petitiononline.com. Estas webs impulsadas tanto por compañías de este sector como por aficionados a los juegos electrónicos pretenden denunciar esta prohibición al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

De momento, aquellos que planeen viajar a Grecia deberían pensar en dejar en casa su consola GameBoy o su teléfono móvil para evitar la tentación de “echar una partidilla” durante las esperas en el aeropuerto.