Es lo que Gartner denomina el "consumidor profesional", un tipo de empleado para el que las actividades profesionales son solo una parte de una forma de vida más amplia, como define Matthew Cain, vicepresidente de investigación de Gartner. "Las personas no dejan de ser consumidores cuando van a trabajar. Y este empleado consumidor tiene una mentalidad diferente a la hora de utilizar herramientas informáticas en su trabajo y ser más eficiente", completa el experto.

Dada la complejidad de los entornos de trabajo y la distribución geográfica de los conocimientos en muchas organizaciones, crear una fuerza de trabajo, socialmente activa, resulta capital. Por ello, un espacio de trabajo innovador contribuirá en gran medida a su éxito.

Se trata de integrar en las organizaciones nuevas formas de colaboración, como crowdsourcing, redes sociales o trabajo compartido, de forma que empleados, socios y clientes logren un intercambio más eficaz de información y se constituya un entorno de trabajo más orientado a resultados.

El objetivo es incrementar la productividad de los grupos de trabajo distribuidos mediante la introducción de tecnología que facilite las interacciones como si los trabajadores compartiesen un mismo entorno físico, aprovechando las habilidades tanto de los propios empleados como de los partners y, de esta forma, una mayor conexión con el empleado y retenerlo.

Para ello, debe haber más colaboración, compartición de mejores prácticas y, como resultado, una ejecución más rápida del trabajo en áreas como ventas, investigación o soporte al cliente.

El análisis de Gartner muestra que la mayoría de las organizaciones está respondiendo a esta necesidad con juegos malabares para integrar los dispositivos (BYOD), las aplicaciones (BYOA), o desarrollos DevOps de sus empleados en la propia empresa. Su problema es que lo hacen de forma aislada, táctica, sin integrarse en una estrategia global.

Por ello, Gartner recomienda a los responsables de TI crear una cartera con herramientas de trabajo y servicios digitales que puedan ser gestionados en conjunto y ofrezcan un mejor resultado.

Para la firma de análisis, esta tendencia es inevitable, pero mientras algunas empresas lo resolverán en poco tiempo, otras tardarán una década en ponerlo en marcha.