Un estudio reciente de NTRglobal, en colaboración con EspacioPyme, apuntaba que el 74 por ciento de las empresas españolas pierde hasta 260 horas al año por no administrar eficazmente sus ordenadores, lo que se traduce en un gasto de hasta 950 millones de euros. Ante el crecimiento de las infraestructuras tecnológicas de las empresas y la complejidad de las mismas, la gestión remota de equipos se está convirtiendo en una opción cada día más en boga.

De acuerdo con este estudio realizado a más de 400 pequeñas y medianas empresas españolas con entre 6 y 49 empleados, las compañías pierden hasta 5 horas laborables cada semana por gestionar de manera inadecuada sus sistemas, lo que se cuantifica en unas 260 horas semanales y, a nivel económico, un máximo de 950 millones de euros.

Ante estas cifras, es cada vez más patente la necesidad de disponer de sistemas de gestión que faciliten la administración de los equipos y contribuyan de manera eficiente a resolver la problemática existente. Así, la gestión y el mantenimiento de activos de TI y los PC son uno de los aspectos más importantes, ya que supone un coste y una carga de trabajo muy importante para el departamento de TI, cuya capacidad y eficiencia se ve limitada sin el uso de herramientas que le ayuden en esta labor.

Así, la automatización de los procesos y gestión remota permite reducir el tiempo que el personal emplea en la realización de tareas como la distribución de software, realizar y mantener el seguimiento de inventarios de hardware y software, aplicar parches y actualizaciones, configurar máquinas y prestar servicios técnicos a distancia. Esto contribuye a que, como señala José Antonio García, consultor senior de CA “los equipos se mantienen en buen estado, con las mínimas interrupciones en el trabajo y con soporte técnico de calidad para los usuarios finales, lo que todo ello revierte en la productividad y calidad del negocio”.

Requisitos necesarios

Sin duda, a la hora de plantearse una estrategia de gestión remota de equipos, hay que tener en cuenta una serie de aspectos para que todo funcione a la perfección. Sin duda, los expertos señalan que los departamentos TI deben considerar la topología y arquitectura del entorno, el número de equipos a gestionar, así como su localización y dispersión, el tipo de usuarios que emplean estos equipos, la criticidad de las operaciones y las comunicaciones establecidas, entre otros aspectos.

Para el responsable de CA, “además, deberán analizarse elementos tan importantes como las licencias de software, la necesidad de actualizaciones y parches, la seguridad requerida, los planes de contingencia y la recuperación ante desastres, la prestación de servicio técnico a los usuarios, sin olvidar con qué personal y qué presupuesto se cuenta para hacerlo”.

Así, a la hora de plantearse un proyecto de gestión remota de equipos, Joan Villalta, director general de NTRglobal para España, Portugal y Latinoamérica, destaca que es necesario diferenciar plataformas. “La diversidad tecnológica dentro de las empresas es cada vez mayor e igual de compleja se hace su gestión. El tipo de procesador, la conexión de internet y, especialmente, el sistema operativo, son los que determinan cómo se puede acceder a ese dispositivo para, o bien prestar su asistencia a su usuario, o bien administrarlo”. De esta forma, si la solución escogida contempla estos aspectos y permite estas prestaciones, la elección es segura.

No obstante, hay opciones para la gestión remota de equipos en las que no es necesaria ningún tipo de infraestructura para poder utilizarlas. Entre otros ejemplos del mercado, NTRglobal apuesta por el modelo SaaS (software como servicio, de su denominación inglesa) que permite que las compañías no necesiten ni servidores, ni hardware alguno para soportar esta solución, tan sólo es necesario un navegador web y una conexión a la Red.

En este sentido, el responsable de NTRglobal puntualiza que aquellas soluciones de gestión remota tradicionales que no son SaaS, deben realizar su instalación máquina a máquina, por lo que el despliegue es muy costos, en términos económicos.

Beneficios tangibles

Sin duda, que un trabajador del departamento de TI de una empresa pueda acceder a los ordenadores de su compañía de forma remota y sin que estén encendidos, tanto para instalar actualizaciones del antivirus como para resolver cualquier problema relacionado con el software o configuración del equipo, conlleva unos beneficios claros.

Sin embargo, y aunque algunos expertos de la industria de TI han enfocado la gestión remota para empresas con un considerable número de equipos, lo cierto es que queda demostrado que no es aconsejable sólo para la grandes compañías sino también para los pequeños y medianos negocios. Frederico Carvalho destaca que “los problemas de seguridad, hardware o software son tan importantes en una PYME como en una gran empresa, y la posibilidad de poder gestionarlos de forma remota supone siempre un ahorro de costes para cualquier tipo de compañía”.

En este sentido, el responsable de Intel destaca que uno de los principales retos a los que se enfrentan los proveedores de soluciones de gestión de equipos y seguridad a los profesionales es equilibrar los márgenes de beneficio obtenidos de los servicios de gestión remota con el coste de los servicios in-situ.

Generación de negocio

Otro de los aspectos a considerar en esta evolución que está experimentando el mercado de soluciones de gestión remota es la oportunidad de negocio que conlleva, especialmente en lo que a la generación de una oferta de servicios basados en Red. Para José Antonio García, gestionar desde un centro unos equipos que se encuentran en una localidad remota ha derivado en el nacimiento de una nueva oferta de TI que, bajo la denominación de servicios gestionados, permite “administrar la infraestructura informática de otras empresas a través de la red de comunicaciones”.

Esto conlleva notables ventajas como el hecho de que, tal y como señala Carvalho, “los proveedores de este tipo de servicios pueden reducir de forma significativa las peticiones de ayuda no atendidas o pendientes de sus clientes debido a problemas de hardware, software, seguridad u otros, lo que supone un alto ahorro de tiempo y costes”.

Mirando al futuro

Ante este crecimiento, la consultora IDC cifra en 7.900 millones de dólares el mercado potencial para las soluciones de administración remota de sistemas en todo el mundo. Además, dentro del mercado del soporte remoto, Gartner cifra en 134.000 millones de dólares el área de outsoucing de servicios de soporte a infraestructuras para 2007, en 47.000 el outsourcing de servicios de soporte de software, cuantía de 2005, y en 13.100 el outsourcing de servicios de atención al cliente para el año 2008.

Además, la consultora cifra en 5.500 millones el software de soporte y asistencia remotos estimado para este 2007. Ante estas perspectivas, las empresas que están dirigiendo sus miras a este segmento de control remoto están viendo cómo se trata de un mercado ascendente. Para el responsable de Avanquest, se trata de un aspecto relacionado con el hecho de que “crece la movilidad, la descentralización de recursos y las posibilidades de conectividad remota, con lo que e crearán los departamentos de soporte para dar respuesta a estas situaciones”.

Sin embargo, junto a las herramientas para la resolución automática de incidencias y gestión de activos, la proliferación de otras que permitan anticiparse a posibles problemas que tengan un impacto negativo sobre sus sistemas y funcionamiento del negocio, será otra de las tendencias clave que veremos en los próximos años.