Un ingeniero argentino que pasó información confidencial a AMD sobre el proceso de fabricación de los microprocesadores Pentium de Intel, compañía en la que trabajaba, tendrá que pasar 33 meses en la cárcel y pagar una multa de 1.000 dólares (130.000 pesetas). Este ingeniero, Guillermo Gaede, utilizó su ordenador doméstico para acceder a la base de datos de Intel y después grabó en cintas de vídeo los diseños de los chips y envió la información a AMD, compañía que devolvió los datos a Intel. Por esta operación, Gaede esperaba recibir entre 10 y 20 millones de dólares (1.300 y 2.600 millones de pesetas).