Durante el año pasado se vendieron 3,3 millones de reproductores de audio comprimido, mientras que en 2005 se venderán casi 26 millones. Gran parte de estas ventas se realizará en Estados Unidos. En el año 2000, este país acaparó el 85% de todas las ventas, mientras que en 2005 este porcentaje habrá caído al 69%.

Los usuarios acabarán cambiando sus reproductores de CD portátiles por reproductores MP3 y otros dispositivos con tecnología de compresión, según el estudio elaborado por la consultora IDC. Los nuevos dispositivos, sin embargo, no almacenarán la música en las caras memorias flash, sino en otro tipo de elementos.

Según la consultora, al pensar en los reproductores MP3, los usuarios siempre se imaginan dispositivos del tipo Rio, que disponen de una memoria de 32 MB, válida para almacenar solamente media hora de música. Para IDC, el precio y la capacidad de la memoria flash serán las causas principales de que los consumidores y fabricantes prefieran otras alternativas.

Una opción probablemente más barata es la de los CD grabables, en los que se pueden almacenar los archivos MP3. Mientras que un CD de audio normal suele disponer de 75 minutos de música como máximo, un CD repleto de archivos MP3 puede almacenar hasta 11 horas de canciones.

Los fabricantes están empezando a añadir capacidades de decodificación MP3 a los reproductores portátiles de CD, y los expertos creen que estos reproductores híbridos superarán en ventas a los dispositivos exclusivamente orientados a reproducir archivos MP3 en el año 2003.

Otra alternativa puede ser el uso de las nuevas tecnologías inalámbricas para acceder a los archivos musicales a través de Internet. Estas tecnologías permiten que aparatos del tamaño de un reproductor de CD pasen a tener las medidas de un teléfono móvil, pero con los costes que implica la conexión celular.