La principal asociación profesional para el desarrollo tecnológico, el Instituto de Ingenieros Electrónicos y Eléctricos (IEEE, por sus siglas en inglés) está revisando el estándar aprobado de baterías para ordenadores portátiles.

Esta decisión se toma después de que Sony reconociera los problemas que ha padecido en la fabricación de estos componentes, y que ha conllevado la retirada de casi 10 millones de baterías en todo el mundo. Cabe recordar que ha sido un pequeño fallo en el proceso de fabricación lo que ha provocado que, en extraordinarias circunstancias y bajo determinadas configuraciones de los ordenadores, las baterías pudiera explotar y provocar un pequeño incendio.

Ahora, el IEEE tiene previsto revisar este estándar, el IEEE 1625 o "IEEE Standard for Rechargeable Batteries for Portable Computing", aprobado en el año 2004. Esta actualización tiene como misión mejorar el rendimiento general de las baterías y “satisfacer la reciente reclamación de que estos sistemas sean más fiables y robustos”, asegura la organización.

De esta forma, el estándar revisado será creado bajo el paraguas de the IEEE Standards Association Corporate Program y se espera que esté completo dentro de 18 meses. La nueva propuesta establecerá las líneas maestras del diseño, planificación, fabricación, pruebas y calidad de control de las baterías de los portátiles.