Michael Dell ha vuelto a retomar las riendas de la compañía que él mismo fundó. Un retorno que conllevará, entre otras cosas, el enfoque en nuevos negocios con el objetivo de obtener crecimientos en beneficios, así como un desarrollo de producto más rápido.

Michael Dell ha enviado un mensaje de correo electrónico a sus empleados en el que explica las principales consecuencias de su regreso a la dirección del fabricante de PC. Entre ellas, un desarrollo de producto más rápido, reducir el número de directores para reducir costes y expandirse a nuevos negocios para crecer en beneficios.

Según se desprende de este mensaje filtrado a la prensa, Dell considera que el recién acabado año fiscal de la compañía se ha cerrado “con grandes esfuerzos, pero sin grandes resultados”. Algo “desagradable e inaceptable” para el que será CEO de la compañía durante los próximos años.

Michael Dell daba, pues, explicaciones a sus empleados después de que volviera al puesto de CEO, sustituyendo así a Kevin Rollins. Un cambio que, según analistas de Wall Street, se produce como consecuencia de los problemas que ha arrastrado Dell en estos últimos meses, como unos resultados económicos decepcionantes para inversores, pérdida de cuota de mercado y problemas legales en Estados Unidos.

Una de las principales medidas será reducir el número de directivos, de 20 a 12 aproximadamente. “Tenemos grandes personas… pero también tenemos un nuevo enemigo: la burocracia, que nos cuesta dinero y nos hace perder agilidad”, escribe Dell. Así, el máximo responsable de la compañía en Europa, Paul Bell, pasará a dirigir la región de América, entre otros cambios.

De la carta de Dell también se desprende que la compañía “construirá, establecerá alianzas y comprará” en su negocio de servicios, cada vez más creciente.