Elena Salgado, secretaria general de comunicaciones, dio a conocer en unas jornadas organizadas por la Asociación para el progreso de la Dirección (APD), el anteproyecto de ley de Telecomunicaciones por Cable en el que se pone de manifiesto el hecho de que en 1998 finalizará el monopolio de Telefónica de los servicios de telefonía básicos, que a partir de esa fecha podrán ser suministrados por cualquiera de las empresas operadoras de las telecomunicaciones por cable.

En la redacción de este anteproyecto se han tenido en cuenta cuatro puntos fundamentales: ofrecer una cierta diversificación de servicios cara al usuario, fomentar la competitividad de las empresas operadoras, permitir un acceso universal a este tipo de servicio y favorecer el desarrollo de un sector nacional de telecomunicaciones. Los dos aspectos más polémicos han sido decidir cuántos operadores debe haber por demarcación y por qué Telefónica debe ser uno de ellos.