Aunque los consumidores estén hambrientos de música online, el destino de los servicios de suscripción musical y de los proveedores de pago por descarga estará en las manos de los sellos y de la manera en que estos licencien sus trabajos. El estudio de IDC señala que los proveedores que no ofrezcan contenidos de todas las grandes compañías sucumbirán, puesto que los consumidores esperan encontrar la misma variedad de música online que pueden encontrar en el mundo off-line. En otras palabras, los internautas que se abonen a los futuros servicios de pago desean obtener música de un sitio web que sea lo más parecido a una versión online de un almacén musical, sin que tengan que preocuparse de saber a qué sello discográfico pertenece un artista para encontrar su música, según la analista de dispositivos y tecnologías para el consumo de IDC, Susan Kevorkian.

Mientras que los grandes sellos están ansiosos por obtener un suculento porcentaje del mercado online, y se esfuerzan por lanzar sus servicios de suscripción, su modus operandi se encuentra bajo sospecha judicial. A principios de año, el departamento de justicia de Estados Unidos comenzó a investigar en los entresijos de los recién nacidos servicios MusicNet Y Pressplay, con el objeto de dilucidar si sus prácticas incurrían en actividades monopolisticas.

Además de los aspectos referentes a las licencias, otro de los factores que afecta a los consumidores es la flexibilidad. Tal y como están las cosas, los sellos son reacios a permitir a los usuarios copiar sus CD y mover los contenidos desde sus PC a los reproductores MP3. Esto debe cambiar, en opinión de los autores del informe, si estos proveedores online quieren atraer y retener a los usuarios. Kevorkian piensa que pasará un par de años antes de que las compañías discográficas transijan. "Esta es una tecnología muy joven y el mercado tardará algún tiempo en asimilarla".

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