Es bastante común en Hollywood que actores consagrados prueben suerte al otro lado de las cámaras. La mayoría de las veces los resultados son desastrosos, como le ha ocurrido a Denzel Washington, pero también han sido el origen de obras maestras de la historia del cine, como la única película dirigida por Charles Laughton, La noche del cazador.

El caso de Clint Eastwood, empero, es paradigmático. Acusado por sus detractores de no ofrecer ninguna emoción en su pétreo rostro, ha desbordado sensibilidad en algunas de sus obras como director, en una trayectoria ascendente que le ha llevado a colocarse entre los grandes directores de la actualidad. En Deuda de Sangre alterna las labores de actor y director para narrar la historia de Ferry Mcaleb, un veterano investigador del FBI que sufre un infarto. Su nuevo corazón pertenece a la víctima de un asesino que sigue libre. El DVD, a la venta al precio de 21 euros, incorpora menús interactivos, acceso directo a escenas, dos tráileres, el clásico “Cómo se hizo” y una entrevista con Eastwood.

www.warnerhv.es