Aunque aún queda su paso por el Senado, donde se votarán las modificaciones de los artículos, la aprobación en el Congreso del canon para soportes digitales, con el apoyo de todos los partidos políticos y la abstención de ERC y PNV, es ya una realidad.

Sin duda, las grandes beneficiadas de esta reforma realizada para incorporar al ordenamiento jurídico español una directiva comunitaria del 22 de mayo de 2001 que fija el canon para soporte analógico, han sido las sociedades que gestionan los derechos de autor. Sin embargo, la polémica suscitada por lo controvertido de algunos puntos de la Ley, ha llevado a la oposición de numerosos sectores, principalmente los usuarios y los propios artistas, como ya se materializó el pasado 26 de mayo cuando la plataforma “Todos contra el canon” presentó 100.000 firmas en el Senado contra su aprobación.

Uno de los puntos más polémicos de la nueva Ley es el que hace referencia a las proporciones económicas del canon. Las sociedades gestoras de los derechos de autor y los fabricantes deberán elaborar una lista con todos aquellos soportes que están sujetos a este canon y su importe que, en cualquier caso, siempre deberá estar aprobado por la Administración. De hecho, en el texto aprobado ayer ya se daban algunas cifras orientativas sobre la cuantía de este canon que, en el caso de los CD sería de 0,6 euros.

Asimismo, y para evitar conflictos, se ha establecido la existencia de una Comisión Mediadora y Arbitral de la Propiedad Intelectual, que fija las cantidades sustitutorias de tarifas y resolver aquellos conflictos entre entidades gestoras de derechos y asociaciones.

Otro de los puntos, que quedan fijados en la nueva Ley es el que hace referencia a la publicación de artículos o recortes de prensa. Según el artículo que hace referencia a este punto, estos compendios tendrán consideración de citas excepto cuando su reproducción se realice con una finalidad comercial y, si el autor del artículo no se opone, tendrá derecho a una remuneración equitativa.