El pacto firmado entre ambas compañías podría afectar a la respuesta de Microsoft por la reciente sentencia de la UE, aunque no afectaría a la orden de separar Windows Media Player de su sistema operativo. Algunos expertos piensan que este movimiento podría hacer que Microsoft empiece a dar la impresión de estar compitiendo legalmente en el mercado, mientras otros opinan que el hecho de compartir información con Sun Microsystems podría debilitar los argumentos de la apelación de Microsoft a la UE en referencia al compromiso de su propiedad intelectual.

El analista de IDC Chris Ingle afirma que a pesar de que los detalles exactos de la información técnica que Microsoft va a ofrecer a Sun no han quedado muy claros (lo que indica que esta información podría ser la misma que la UE obliga a compartir a Microsoft) espera que este pacto sirva como fuente de presión para la compañía.

El fabricante de software no tiene porqué preocuparse de emplear más recursos económicos o de otro tipo para hacer frente a las demandas de Sun Microsystems a partir de ahora. Incluso Sun ha accedido a guardar silencio respecto a las apelaciones de Microsoft.