La parte que falla puede ser tan simple como el pestillo de cierre, aunque lo cierto es que los errores más comunes se dan en las placas madre y los discos duros, según este informe elaborado y dado a conocer por Gartner.

Cabe señalar que aunque los sistemas de sobremesa tienen estos mismos puntos débiles, lo cierto es que se rompen con menos frecuencia. El 5 por ciento de los PC de sobremesa adquiridos entre 2005 y 2006 se romperá en el primer año de vida, y el 12 por ciento lo hará en sus primeros cuatro años de existencia, según las estimaciones de esta consultora.

Por el contrario, el 15 por ciento de los portátiles se estropea durante su primer año, porcentaje que asciende al 22 por ciento cuando el período se amplía a los cuatro años. En los últimos años, la rotura de las pantallas era el problema más frecuente en los portátiles, aunque la vicepresidenta de investigación de Gartner, Leslie Fiering, asegura que esta tendencia ha cambiado.

Los fabricantes de ordenadores portátiles han mejorado sus diseños, lo que ha provocado que se reduzca el número de roturas de las pantallas al añadir una estructura más rígida y dotando de más holgura el espacio que separa la pantalla y el teclado cuando se cierra el ordenador, según esta analista.

Al mismo tiempo, las placas madre se han hecho más complejas. Antes, los administradores de sistemas podían reemplazar piezas únicas, como la tarjeta de red o el módem, pero en la actualidad todos estos componentes están integrados en la placa madre, de manera que los administradores deben reemplazar la placa madre al completo para arreglar una única pieza.

Después de las placas madre y los discos duros, el siguiente problema de hardware más común son las cerraduras y las bisagras, así como la pérdida de teclas o la caída de líquidos en el teclado.

Según Fiering, los fabricantes de ordenadores están haciendo progresos a la hora de construir máquinas más fiables, ya que hace sólo dos años, los nuevos sobremesa se estropeaban entre el 7 y el 15 por ciento del tiempo y los portátiles lo hacían entre un 20 y un 28 por ciento. Unos números que han sido mejorados al probar más los componentes, al aumentar las penalizaciones a los proveedores por rotura de piezas y al revisar los ordenadores cuando se reparan con el fin de evitar futuros problemas.