A finales de 1996, el 17,6 por ciento de los hogares españoles contaba con un ordenador personal, cifra que es un 20 por ciento superior a la obtenida en 1995, según indican los datos suministradores por Dympanel. De las 700.000 unidades que fueron destinadas al hogar, tan sólo un 13 por ciento eran equipos de marca, lo que indica que el 70 por ciento de las compras se realizan en tiendas especializadas de informática que vendan clónicos. Este informe destaca la fragmentación del mercado doméstico ya que en este segmento no hay ninguna empresa que tenga una cuota de mercado que supere el 4 por ciento.

El ordenador modelo vendido en 1996 integraba un procesador Pentium con velocidad superior a los 120 MHz, 16 MB de RAM, disco duro de 1 GB, así como monitor SVGA y lector de CD-ROM. En lo que al software se refiere, los juegos de ordenador relacionados con el deporte y la acción son los que más aceptación tienen. Las prestaciones técnicas y el precio son los dos factores a los que prestan más atención los usuarios a la hora de comprarse un ordenador.

Si se analiza el perfil de los usuarios de estos PCs, se observa que la mayoría de ellos habitan en áreas metropolitanas, especialmente en Barcelona o Madrid y en hogares de clase social alta/media-alta en los que hay niños.