Entre los principales atractivos de las películas de James Bond figuran los gadgets que en cada entrega fabrica en exclusiva Q para el agente 007. Uno de los más famosos, el mensaje que se autodestruye una vez leído, ya ha traspasado la barrera que separa la realidad de la ficción.

La distribuidora de la última aventura de Bond, Muere otro día, envió a los periodistas imágenes exclusivas de la película. En el sobre se incluía una carta de advertencia de Q en persona, en la que se advierte que, una vez sacado el DVD del sobre, sólo se disponía de 36 horas para verlo. Una vez transcurrido el tiempo, el disco óptico puede ser usado como posavasos y poco más.

Los discos han sido fabricados con tecnología de Flexplay, una joven empresa ubicada en Nueva York. Según su máximo responsable, Alan Blaustein, la idea de discos ópticos que pueden reproducir la información almacenada durante un determinado periodo de tiempo –de 8 a 36 horas-, encaja a la perfección con la filosofía de la popular saga. Blaustein no ha querido ofrecer más información sobre la tecnología que emplean los discos, aunque ha señalado que “todo se basa en la química”. Una vez que ha transcurrido el tiempo estipulado, la superficie de los discos adopta un color púrpura oscuro.

Los discos con tecnología de Flexplay, que hasta ahora sólo han sido utilizados en un CD promocional de la MTV latinoamericana, podrían ser usados para combatir la piratería que se genera a raíz de las copias promocionales que se envían a los medios de comunicación.

www.flexplay.com