Recientemente, investigadores del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) han logrado hacer funcionar con éxito un prototipo con el que han sido capaces de encender una bombilla de 60 vatios a dos metros de distancia.

El prototipo, bautizado WiTricity, se basa en una idea que ya habían anunciado, aunque hasta el momento sólo se contaba con una base teórica. Consta de dos bobinas electromagnéticas, emisora y receptora, que trabajan a una frecuencia de 10 MHz acopladas en resonancia magnética. El hecho de funcionar en resonancia es lo que permite lograr estas distancias, pues con un simple acoplamiento magnético como el que se produce en cualquier transformador, la transferencia de energía no pasa de unos centímetros, mientras que en cualquier sistema resonante se produce una transferencia de energía mucho más eficaz.

Además las ondas de esta frecuencia no se ven alteradas por la presencia de muros u objetos sólidos, y no tienen efectos perniciosos para la salud.

La implementación práctica de esta tecnología podría permitir que cualquier dispositivo se cargue al acercarse a una bobina emisora que resuene en su misma frecuencia, con lo que podríamos olvidarnos de los cables definitivamente, pero primero se debe evolucionar para reducir su tamaño.

El profesor de física Marin Soljacic describe el sistema como "rudimentario," pues las bobinas miden más de medio metro de diámetro. Su desafío ahora es crear un sistema más compacto que transmita energía con mayor eficacia (están actualmente cerca del 40 por ciento), y posiblemente a mayores distancias.